El devenir de los mecenazgos

He leído estos días en diversas fuentes un buen número de críticas (y de críticas a las críticas) acerca de cómo debe ser o no un mecenazgo. Todo esto después de un nuevo mecenazgo fallido, el de Earthdawn.

No es mi intención predicar nada, ni decirle a nadie cómo tiene que actuar. Mucho menos voy a darle instrucciones a alguien sobre cómo tiene que llevar sus negocios o proyectos.

Por tanto, lo que pretendo es realizar una reflexión acerca de la naturaleza de los mecenazgos y su utilidad. No considero que sea necesario por esto tener que haber creado un proyecto, ni un mecenazgo. De hecho, mi experiencia con el mecenazgo de Eirendor sólo me ha hecho reafirmarme.

Creo que durante este texto el lector podrá encontrar también algunas cosas importantes a tener en cuenta a la hora de embarcarse en un proyecto. Como siempre, se trata de una opinión personal, y cada uno es libre de seguirla o no, por tanto, que ningún ser de piel fina se ofenda, por favor.

verkami

Naturaleza de un mecenazgo

Hablamos mucho de que si tal mecenazgo es bueno y si tal es malo, de si tal merece y de si tal no, pero a menudo nos olvidamos de lo más importante. ¿Cuál es el valor real que un sistema de mecenazgos aporta a la sociedad?

Yo creo que un mecenazgo permite a un autor independiente (o a una pequeña editorial con pocos recursos) realizar proyectos que tienen un fuerte apoyo popular. En este sentido se entiende que se trata de buenas ideas que la gente apoya.

Sin embargo, es muy frecuente que algunas empresas utilicen el mecenazgo como fuente de ingresos adicionales, ya que eliminan intermediarios (los cuales, por otro lado, encarecen mucho el producto) y otorgan beneficios antes de terminar el producto, en lugar de a uno, dos o tres meses vista.

De esta forma, estas empresas ofrecen golosinas (stretch goals) para que sea mucho más atractivo comprarles su producto directamente y de forma anticipada.

Creo que se trata de una mala praxis. No veo mal que, en los tiempos que corren, la venta se haga directamente sin intermediarios (distribuidora y tiendas), por medio de mensajería y demás. Lo que veo mal es cobrar al usuario anticipadamente por un producto sobre el cual el propio usuario no tiene ninguna posibilidad de valorar. Claro, puede valorar lo que le vendas en campaña, que sin duda será maravilloso. O si le envías el PDF. Pero eso es raro, sobretodo en los mecenazgos yankees.

Un Préstamo

En mi opinión, cuando alguien se mete a realizar un mecenazgo (o una preventa, para mí no hay mucha diferencia), lo que debe tener claro es que los mecenas están prestándole dinero.

En lugar de llegar a un compromiso con el banco, la editorial (o el autor independiente) llega a un compromiso directo con los mecenas, a los cuales debe explicarles lo mejor posible cómo es el proyecto y a qué va a parar su dinero.

En ese sentido, no podemos establecer los criterios comerciales habituales en la elaboración de un producto. Es decir, al banco, cuando nos presta dinero, nosotros tenemos que devolverle intereses. A los mecenas, cuando nos prestan dinero, no sólo no se les devuelven intereses, sino que se les cobra el precio normal del libro (aquí tiene mucho que ver la legislación y las leyes para el precio de los libros).

Por tanto, es necesario repercutir los intereses en los mecenas y, ya que no se les puede ofrecer una rebaja en el precio del libro (en función de lo recaudado), el método que considero más justo es mediante el empleo de las metas físicas.

Esto también induce a nuevos mecenas a unirse, por supuesto, sería hipócrita no reconocerlo. Pero el caso es que es lo justo.

El Precio

Mucho se dice acerca del precio. Como a mí me explicaron en su momento, se dice que el precio de un manual debe ser igual al doble de la suma del coste unitario + el beneficio. ¿Por qué? Pues por que entre distribución y tiendas se reparten el 50% del precio unitario, con lo que dejan a la editorial o autor independiente un 50% de su precio total, cantidad con la que tienen que pagar el coste del libro y obtener los beneficios.

Para mí, en un mecenazgo, ésto no debería aplicarse. Es decir, la editorial (o autor independiente) se va a llevar entre un 80% y un 90% de la cantidad recaudada. El resto se irá en comisiones de la plataforma y paypal, impuestos y otros. Por tanto, aquí tenemos el segundo motivo por el que no es justo cobrar a los mecenas el mismo precio que a los clientes por venta tradicional. Y de nuevo, un motivo más para crear metas físicas con el excedente.

Me gustaría también añadir que deberían intentar reducirse al máximo los beneficios directos durante un mecenazgo. ¿Tienes un mecenazgo muy exitoso? ¡Pues haz una tirada mayor, que te permita tener más libros y a un coste menor! El problema es venderlos y almacenarlos, claro está. Pero oye… ¡Es tu gran proyecto! ¡Arriesga algo tú también! ¡Que no arriesguen sólo los mecenas!

Escuchando

Algo importantísimo es que escuches (o leas) a tus mecenas. Te van a hartar con preguntas que creías resueltas y con preguntas a mala leche. Van a llevar tus nervios y te van a desesperar. Los vas a odiar.

Sin embargo, si aguantas y les lees, si intentas ver lo que te intentan decir, verás que muchos de ellos pueden tener razón. En el fondo, es duro porque tienes que tratar con cientos de “banqueros” a los que tienes que convencer de que tu proyecto es bueno y merece la pena.

Y estos mecenas, a diferencia de los banqueros, ni son ignorantes ni buscan el dinero. Quieren un juego y están dispuestos a pagar por ello.

Ojo, no digo que tengas que cambiar tu juego y realizarlo como ellos quieran. No. Lo que digo es que debes atender al feedback, analizar qué demandan y valorar si quieres darlo o no.

Lo más probable es que te descubran aspectos que no conocías o que no habías cuidado del todo bien. En este sentido, fidelidad a tus ideas y humildad sobre la forma de aplicarlas.

Conclusiones

Todo este tema de los mecenazgos da para mucho, mucho más. Habría para hablar de mucho más: tema de comunicación, plazos de entrega, etc. Sin embargo, no será hoy, ni seré yo quien hable de todo eso.

Me gustaría resumir todo esto:

Si vais a empezar un mecenazgo, tened en cuenta que el beneficio directo del mismo debería ser primero para los mecenas, y que incluir vuestro beneficio como cantidad necesaria para lanzar el producto es algo poco ético y que además, al encarecer el producto y carecer de metas físicas, va a hacer que se os apoye menos.

Me gustaría que no olvidarais nunca que, cuando hacéis un mecenazgo, se os está financiando, no se os está pagando por un trabajo. El beneficio, ya llegará con la venta posterior.

 

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2 comentarios en “El devenir de los mecenazgos”

  1. Muy buena entrada. Con tu permiso, voy a compartir esta entrada en el foro de Darkstone, porque ahí se va a montar un buen debate con esto. Desconozco que ha pasado en la financiación de Earthdawn, pero actualmente hay otro mecenazgo en el que justamente el creador ha estado en polémica y no ha actuado de la forma mas humilde, vamos, que se ha enzarzado con los mecenas. El resultado es que su juego no se está financiando tanto como debería, parece que está corrigiendo esas cosas, pero el daño está hecho y sigue sin convencer en muchas cosas.

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    1. Me alegro de que te haya gustado y de que pueda servirte de algo. Como aclaración, esta entrada no nace de la existencia del CF de Earthdawn, si no que viene de la polémica que se ha generado por entradas de blogs personales referentes al tema.

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